27 may. 2011

ATAQUES DE BUITRE AL GANADO

Cuando digo que me gusta infinitamente más la radio que la tele, como oyente y como medio ideal para la divulgación ambiental (aquellos programas de "La aventura de la vida" de Félix en RNE despertaron en mi la vocación naturalista) es por cosas como ésta. Resulta que la semana pasada tratamos el tema de los ataques de buitre al ganado y he recibido este excepcional correo, acompañado de abundante información, de un experto conocedor del tema al que quiero enviar desde aquí mi agradecimiento personal y mi admiración por la labor que realiza:

Me llamo Álvaro Camiña y he sido la primera persona que ha descrito científicamente el primer caso de “ataque” de buitre en España allá por el año 1989 (muchísimo antes de las vacas locas, os adjunto la copia de la nota) y los he visto en persona. Siento no haber estado en España la semana pasada, precisamente porque trabajo con buitres y estaba en el extranjero por ese motivo, pero acabo de escuchar el programa del pasado miércoles.

Es casi imposible que el público de a pie, distinga si los buitres “atacan” o simplemente están comiendo de un animal muerto (más adelante hablaré del caso de Huesca). Cuando un ganadero ve buitres bajando a un cadáver, el animal lleva ya horas muerto, pero el comentario general es “…pero si estaba bien, si lo he visto hace unas horas….”. Ver el proceso desde que el animal muere hasta que es comido es muy difícil y, por tanto, discernir el supuesto ataque de lo que no es. Es lo que me ocurrió a mí, que tuve la suerte de verlo, y explicarlo como aparece en la nota publicada.

No es cierto lo que se comenta en antena que son las grajillas, cornejas..las que abren el cadáver sino más bien los propios buitres. Lo que sí hacen es favorecer la llegada de los buitres a las carroñas, pero las grajillas y cuervos apenas pueden picotear en los ojos y agujeros naturales, y eso se sabe desde hace mucho. Creo que fue incorrecto cómo se apuntó en antena.

Es cierto que se trata de partos moribundos y animales que ya tienen problemas, pero también que se producen en casos en ganado de diferentes razas de vacuno (charolesas con pardo alpinas) que por conseguir una mayor productividad (cantidad de carne) las cruzan. A la hora del parto, esas madres sufren mucho ya que el ternero es mucho mayor y le cuesta salir por el canal del parto. En vacas primerizas es muy frecuente que tengan problemas y, si no se está atento, puede darse el caso de la muerte de la madre. Hay mucho que discutir en cuanto a cómo la evolución de la ganadería ha influido en la aparición de este tipo de incidentes.

La Rioja, Álava, Navarra, Aragón o la Comunidad Valenciana, son zonas donde se ha producido numerosos casos. Muchos de ellos analizados por servicios veterinarios y cuyos resultados han demostrado que tras el supuesto ataque, hay algo más: una enfermedad, una cría que nace muerta…pero jamás sobre animales vivos y en perfecto estado de salud. El hecho de pagar o no indemnizaciones, si bien es cierto que se produce, se hace como medida disuasoria para evitar el uso indiscriminado de veneno en el campo, que curiosamente ha aumentado de manera exponencial por este motivo.

Los supuestos ataques no se producen en cualquier época del año, sino que están agrupados precisamente en esa época de partos de los animales. Podéis mirar las fotos que os adjunto, corresponden a una jornada de campo donde se trataba de fotografiar buitres… resulta que los buitres bajaron a una placenta (lo marrón que se ve mal en la hierba, allí estaban las ovejas con sus dos crías, incuso se ve la sangre del parto. Pero los buitres van a por las placentas. Si un ganadero llegase en ese momento, diría que eso era un ataque cuando las fotos demuestran una realidad diferente: las ovejas parieron y los buitres fueron a por lo que fueron, no a por ellas ni sus crías. E incluso atacaron a los mismísimos buitres, por muchos que acudieran. El caso de César que hablaba… no da detalles, sólo que no los vio (a la oveja y su cordero)

En cuanto a la noticia de Huesca…el fallo es del periodista, que no contrastó la noticia, porque seguro que alrededor de la señora “atacada”, seguro que habría algún animal muerto que fue lo que los buitres vieron, no ella, y por el cual descendieron. Desde el principio de estos casos en prensa, hay una malísima comunicación de los medios. He hablado hasta la saciedad con la prensa cuando me han llamado pero es una sección, la de medio ambiente, mezclada a veces con sociedad, personas que no pueden formarse en profundidad, las encargadas de redactar estos espacios. Y ahí hay un gran fallo.

Tengamos en cuenta, que según otro trabajo que publiqué, el número de “interacciones de buitres con ganado vivo” en España me gusta más llamarlo así, es de en torno a un 0,00069% de casos sobre el total de la cabaña ganadera existente. O sea, absolutamente mínimo, aunque la repercusión en los medios de comunicación sea máxima.

Aprovecho la ocasión de felicitaros por el programa

Atentamente

Alvaro Camiña

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues me parece muy bien lo que usted dice pero le doy un dato que me acaban de confirmar: en la explotación de mi padre en la provincia de Salamanca antes de ayer se encontraron con un ataque, repito, ataque de por lo menos 150 buitres según varios obreros que lo presenciaron e intentaron auyentarlos, hicieron a un rebaño en una finca cerrada. Mataron 3 ovejas sanas y ni estaban pariendo ni eran débiles puesto que las ovejas viejas han sido retiradas esta misma semana. Las dejaron acorraladas y separadas del grupo.
Causa: de unos años para acá los cadáveres del ganado tienen que ser recogidos por empresas autorizadas que luego los llevan al crematorio de ganado. Con esa normativa ha dejado de haber animales muertos en el campo y ahora están atacando, repito atacando a animales vivos para comer.

Anónimo dijo...

Yo le voy a dar un dato en un año los vuitres nos an matado y repito nos an matado tres vacas y cinco cris y digo que nos an matado porque tenemos un ataque gravado en video con la vaca de pie y veinte vuitres ataquandola, asi que ya esta bien de mentiras y patañas de los... ecologistas.