28 ago. 2008

DE LOBOS Y HOMBRES

Un amigo de León me envia este escrito publicado en un foro sobre la conservación de la naturaleza y en el que se recoge una conversación que mantuve en directo con un pastor zamorano, al mando de su rebaño en plena montaña y con el transistor pegado a la oreja, desde mi espacio de radio con Julia Otero en las tardes de Onda Cero (Julia en la Onda). El tema era la gestión del lobo ibérico, y de la conversación con aquel pastor, muy emotiva y sincera, surgieron algunas reflexiones que me parecieron ya interesantes y que ahora veo que movieron muchas opiniones. Os dejo lo publicado al respecto de aquella tarde de radio y naturaleza en el foro de http://www.ellinceiberico.com/, una web muy interesante por cierto (Gracias Alfredo):

Hola a todos:

El pasado miércoles 30 de Enero, en el programa de radio de Onda Cero "Julia en la onda", presentado por Julia Otero, tuve la ocasión de escuchar en el espacio dedicado a la Naturaleza y denominado Territorio Gallego (17:00-17:30), por contar con la colaboración del naturalista José Luis Gallego, un testimonio inédito sobre la gestión del lobo en Castilla y León.

Pues bien, en dicho espacio radiofónico se dio la oportunidad de intervenir por teléfono a un pastor de un pueblo de la Sierra de la Culebra (Zamora). Según este pastor la Junta de Castilla y León obliga a los ganaderos de zonas loberas a suscribir una póliza de seguros, que ellos mismos pagan, para cubrir los daños que el lobo pudiera ocasionar a su ganado. El pastor se lamentó de que no sólo no se les permite cazar al lobo que les ocasiona esas pérdidas sino que además están contribuyendo a su sostenimiento para que sea "cazado por los cazadores ricos que pagan un permiso por 2 millones de pesetas" sin que esos ingresos que obtiene la Junta por la caza del lobo reviertan en los verdaderos damnificados: los ganaderos.


Según este testimonio la Junta no hace ninguna gestión del lobo propiamente dicha, ya que no sigue ningún criterio de conservación tanto del número de ejemplares de la zona como del hábitat del mismo. Según el pastor se caza el lobo porque abunda, sin más, y no se cuida de su entorno al registrarse un elevado número de incendios.

Lógicamente tanto Julia Otero como José Luis Gallego le dieron la razón al pastor. José Luis Gallego propuso además una idea bastante interesante para armonizar la práctica ganadera con la conservación del lobo: dar una subvención a los ganaderos en función del número de cachorros de lobo de una comarca nacidos en el año, como anticipo de posibles daños que pudieran sufrir. A mí personalmente me pareció una buena idea.

Un saludo.

No hay comentarios: