5 oct. 2010

EL DINERO DEL LINCE


El programa de cría en cautividad del lince ibérico, que dirige Astrid Vargas, esta pasando por un momento delicado. La maldita Enfermedad Renal Crónica (ERC) se esta cebando en estas joyas de nuestra naturaleza que tanto Astrid como el resto del excelente equipo de biólogos, veterinarios y naturalistas que trabajan en el programa están desarrollando en Andalucía.

Los últimos datos indican que la ERC afecta ya a casi la mitad de los 70 linces repartidos por los centros de cría de Doñana, Sierra Morena y Portugal.

¿Las causas? Me niego a pensar que estén en una falta de atención respecto a la salud de los conejos de granja con los que se ha venido alimentando a los felinos. Hace un par de semanas tuvimos una animada conversación al respecto un pequeño grupo de naturalistas (entre ellos algunos de los más prestigiosos de nuestro país) a los que nos une una gran amistad, todos amantes del lince y lo que representa y defensores de la labor de Astrid y su equipo.

Departimos sobre las posibles causas de la enfermedad, sobre el famoso tema de los conejos de granja y sobre los enredos que se están produciendo en estos últimos tiempos entre quienes trabajan con la especie y los que se dedican a entorpecer su labor (algunos de esos enredos han sido ciertamente bochornosos). Hablamos también sobre los aciertos y los errores de las administraciones y lo más importante: sobre el incierto futuro de la especie si es que se confirman los peores pronósticos respecto a la ERC.


También salió el tema de los fondos destinados al proyecto y las muchas sandeces que se están publicando sobre la oportunidad de destinar tanto dinero a salvar al lince. Personalmente creo que todo es poco si con ello evitamos la terrible pesadilla de tener que explicarle a nuestros nietos como era este maravilloso animal, esta auténtica joya de la fauna mundial que dejamos escapar.

Ánimo Astrid, has hecho un buen trabajo y lo vas a conseguir, no me cabe ninguna duda. No atiendas al ruido de fondo. Tú y los tuyos a lo vuestro, que es lo de todos. Y respecto a la estúpida polémica sobre el dinero del lince: ¿saben lo que cuesta anualmente mantener nuestros “juguetes” de defensa aérea para evitar que enmohezcan en los hangares? Pues eso es muchísimo más de lo que nos pide el lince ibérico para quedarse en nuestros campos.

1 comentario:

COUSTEAU dijo...

Aquí en el sur se está trabajando mucho por la recuperación del lince, así que mi más acalorado apoyo a todos los técnicos que trabajan en este tipo de programas por su silenciosa labor.
Estoy totalmente de acuerdo contigo en que es una simple cuestión de repartir recursos de forma más inteligente y por supuesto eficaz.

Un saludo y ánimo en tu lucha diaria.